Hoy, cual daga clavada en mi rodilla izquierda, he comprendido cual moraleja: ""Duele mucho menos, el perdón" (EL PERDONAR)
Es tan intenso el sufrimiento del sin cartílagos que atraviesa mi rodilla, que ¿si alguien me hirió?; le dono, le regalo mi PERDÓN. La herida, no superó lo que siento ya, con la intensidad que perfora mi ser,, sensibilidad y lágrimas si aflorar.
Superé el resentimiento, "suelto entonces, todo rencor", doy vía libre a ese martirio que fue, por solicitar, ROGAR A DIOS, me deje inmune de la espada incada en mi pierna sin sangrar.
Dios, cálmame, apasígua mis huesos, que dejen de sonar!!!!!!!!!!!!
Creo en Tí............que así sea..............
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